
Icon Virtual Assistance les desea una muy Feliz Navidad, llena de amor y paz y un 2009 colmado de proyectos y desafios. ¡Felicidades!
El blog de Icon Virtual Assistance. Información sobre la asistencia virtual y las asistentes virtuales y consejos para profesionales y empresarios.
No permita que el desorden acabe con el negocio que instaló en su hogar.
Su oficina en casa es un caos. Los pedidos se acumulan. Llegan contratos. La gente llama, envía correos electrónicos o faxes solicitando información. Es necesario atender a los clientes. ¿Hay tiempo para vacaciones?
Quizá no. Los empresarios con oficinas en casa rara vez se dan el lujo de soltar las riendas y tomar el tiempo para recargar energías, a menos que lo planeen con anticipación. Saben que es necesario atender a sus clientes y que son los únicos que pueden hacerlo (o quienes mejor lo hacen). Los cabos sueltos que dejan atrás generan angustia, pues pueden convertirse en verdaderos nudos con resultados pésimos. "La gente experimenta pánico al pensar que a su regreso de vacaciones su negocio ya no existirá", comenta Stacy Brice, presidente de AssistU, una empresa en casa ubicada en Maryland, que capacita a asistentes "virtuales".
Por consiguiente, es necesario planear lo que Susan Pilgrim llama las "vacaciones de las tres R": tiempo para Renovarse, Refrescarse y Reposar. Pilgrim, presidente de Life Investments, empresa de asesoría en Atlanta que se especializa en equilibrar la vida empresarial con la personal, señala que la gente que maneja un negocio en casa suele trabajar entre 14 y 16 horas al día, a veces, siete días a la semana. "Este tipo de presión termina por agotar a cualquiera y disminuye la atención que puede dar a sus clientes", comenta.
Y cabe aclarar que planear una ausencia es difícil incluso para Pilgrim, quien admite: "Después de todos estos años, sigue siendo un desafío".
Empaque la Mente
El desafío es tanto psicológico como real. Es necesario disponerse mentalmente para partir. Con el fin de lograrlo, recurra a estas técnicas:
# Concédase "permiso" para abandonar el negocio. Si realmente comprende que es necesario cuidarse para dirigir mejor so negocio, podrá darse permiso. "Un truco mental que parece tonto, pero que resulta útil es escribirse una autorización", dice Hiyaguha Cohen, asesora vocacional en Massachusetts. "Al escribir sus planes, éstos cobran mayor importancia y puede realizarlos con mayor facilidad".
# Reserve el tiempo con mucha anticipación o se deslizará entre sus manos. Para Barry Schneider, presidente de Pram Advertising, Co. en Manhattan, eso significa realizar seguimientos de su negocio y calcular cuándo son las épocas de menos trabajo para después coordinar planes con su esposa, quien trabaja en un despacho de arquitectos. Con planeación anticipada, los Schneider pueden tomarse hasta un mes de vacaciones y, al menos, un puente al año.
# Solicite a su agente de viajes, cónyuge o compañero de viaje que realice los trámites necesarios. Pida que alguien planee el viaje, haga las reservaciones de boletos de avión, hotel y alquiler de auto. Si planear las vacaciones le provoca tensión extra, no vale la pena esforzarse en este punto.
# Comience en pequeño. "Quienes se sienten nerviosos por abandonar el negocio deben comenzar por un viaje corto, quizá un fin de semana de tres días", sugiere Brice. Un fin de semana bien aprovechado puede convertirse en un periodo de cinco días la próxima vez.
# Disfrute los preparativos. Antes de partir, visite al estilista y cómprese ropa nueva. "Al cambiar de apariencia, inconscientemente sabrá que está a punto de iniciar algo nuevo e importante", aconseja Cohen.
Listo para Marchar
Quienes dirigen empresas desde su hogar necesitan organizar distintos aspectos antes de las vacaciones. A continuación aparecen algunos problemas que exigen solución antes de partir.
¿Necesito alguien que me cubra? Para algunos negocios esto no es posible ni deseable. El escritor que trabaja de manera independiente, por ejemplo, no tiene suplente. Pero si la asistencia necesaria es de carácter administrativo y usted cuenta con alguien que le ayude, quizá sea el momento para poner a prueba la capacidad del asistente. Piense en un asistente virtual que revise sus mensajes telefónicos y de correo electrónico, que además reciba indicaciones acerca del manejo de todas las emergencias y que lo llame sólo en caso de una emergencia familiar o de una llamada de los medios.
Si no cuenta con asistentes, virtuales o de otra naturaleza, pero considera que necesita que revisen el correo y respondan a llamadas importantes, busque una mancuerna. Por ejemplo, intente llegar a un acuerdo con alguien que también maneja un negocio en casa. Hay numerosas formas para ayudarse entre sí cuando cada quien toma vacaciones: abrir correo, depositar cheques, tomar pedidos. Sus indicaciones deben incluir números de teléfono importantes, la forma en que se manejan asuntos de rutina y lo que pudiera considerarse como una emergencia ante la cual deben llamarle por teléfono.
¿Qué requieren saber mis clientes? Algunas personas, como Barry Schneider, no cambian el mensaje de sus contestadoras porque llaman todos los días (aunque los expertos en stress afirman que esto disminuye los beneficios de las vacaciones). Sólo cuando Schneider devuelve las llamadas es cuando informa a la persona que está fuera de la ciudad. "Con la actual tecnología nadie se entera de que uno está de vacaciones".
Las cosas son diferentes para Ralph Levey, presidente de Italy Farm Holidays, empresa ubicada en Nueva York, que se dedica a organizar la estancia de vacaciones en apartamentos, viñedos, casas, castillos y granjas familiares en Italia.
En sus dos viajes anuales a Italia, en parte para vacacionar y también para trabajar, quiere que sus clientes sepan que está en Italia y que no podrá enviarles folletos ni responder a sus llamadas de inmediato; por consiguiente, el mensaje electrónico informa precisamente eso.
Susan Pilgrim utiliza su mensaje electrónico para proporcionar aún más información. "Por lo general digo que estoy fuera de la oficina y que tengo poco tiempo para tomar llamadas. Sin embargo, solicito que dejen su nombre y número telefónico y que responderé a la llamada a mi regreso, digamos, el martes por la mañana. Y lo hago", asegura Pilgrim.
¿Qué puedo hacer antes de salir para reducir la tensión a mi regreso? Pilgrim jamás hace citas el primer día después de vacaciones. Lo utiliza para revisar asuntos prioritarios, incluyendo responder llamadas.
¿Es posible mezclar placer y negocios? Durante la primera semana, una vez de regreso a su hogar, Levey se dedica a descansar. Nada de trabajo. Las cinco semanas siguientes, él y su esposa viajan por la campiña italiana, deteniéndose en posadas y frecuentando tabernas para recomendarlas a los viajeros. Es parte del trabajo. Para empresarios con negocios similares, es posible mezclar trabajo y placer. Pero en otro tipo de negocios, mezclar ambas actividades no proporciona descanso.
¿Cómo puedo usar la tecnología para mejorar, no arruinar, las vacaciones? Es obvio que evitar la tecnología depende del tipo de negocio que maneje. Levey, por ejemplo, no puede permanecer mucho tiempo sin el celular o su computadora portátil con fax y módem. Pero, lejos de estar adherido al equipo, lo usa sólo cuando es necesario. Brice funciona distinto. Ella quiere alejarse por completo de la tecnología y elige lugares donde ésta no pueda conectarse (por ejemplo, una cabaña en las montañas, sin teléfono) o donde su uso resulte muy costoso, como en cruceros.
Todos los asesores de empresarios en casa que entrevisté admiten que tomarse vacaciones es difícil incluso para ellos. Sin embargo, valoran la importancia del descanso como oportunidad para revitalizar cuerpo y mente. Aunque Pilgrim sugiere vacaciones trimestrales, quizá resulte imposible escaparse cada tres meses. Pero, el mero hecho de comprender que es imposible continuar con un ritmo que empieza a ser agobiante, es el primer paso para abandonar la oficina.
La Hora, Por Favor
Ralph Levey considera que dar un servicio eficiente es fundamental al regresar de un viaje de placer; por lo tanto, deja mensajes muy completos en su contestadora cuando vacaciona a Europa. Levey asegura a sus clientes que está en contacto con su contestadora todos los días y que responderá las llamadas inmediatamente si surge un problema o al cabo de unos cuantos días si el asunto es apremiente. Antes el empresario incluía el número telefónico de su casa en Italia para casos de emergencia. "Dejé de hacerlo cuando un cliente, pensando que el horario de Italia era de seis horas menos que Nueva York, me llamó a la una de la mañana para preguntarme sobre sus planes de viaje". Es indudable que aprendemos de nuestros errores.


Seguramente, usted, como yo, tiene una larga lista de tareas que todos los días revisa, o completa, o pospone. ¿Cómo podemos organizarlas y, mejor aún, concretarlas? Les resumo un post de Ririan Project:
1. Escriba.
Al escribir las metas, se crean los caminos al éxito. El acto de la escritura activa la acción, pero es importante revisar la lista con frecuencia.
2. Sea específico y mensurable.
Defina y describa sus metas. Escriba cuándo y qué quiere lograr. También, explique sus razones.
3. Ponga una fecha de vencimiento.
Un sueño se convierte en meta cuando se le agrega una fecha. Sin una fecha, postergamos. Dibuje una línea horizontal con un punto en cada extremo. El punto izquierdo representa el presente y el derecho, el futuro. Aclare que quiere que suceda desde hoy hasta ese punto en el futuro.
4. Use frases positivas.
Las metas siempre deben escribirse en positivo. No describa un problema que quiera eliminar, ya que sino, se concentrará más en él.
5. Sea realista.
Está bien soñar en grande, pero vaya despacio. Si tiene una gran meta, divídala en pequeños pasos.
6. Haga listas cortas y separadas.
Separe sus metas en siete áreas: salud, relaciones, finanzas, cosas materiales, carrera, educación y recreación.
Los Asistentes virtuales pueden especializarse en diferentes servicios de soporte a negocios PYMES y personas físicas enfocándose en una particular área de producto o servicio, incluyendo administrativa, técnica, creativa, financiera y de gestión para asistir a sus clientes en forma virtual. Desde contestar llamados y responder correo electrónico hasta actualizar sitios web, armar presentación o preparar informes.
Estos son algunos de los servicios que Icon Virtual Assistance ofrece:

Constantemente negociamos. Pero a veces, perdemos de vista ciertos detalles que inutilizan nuestro esfuerzo en pos de lograr el éxito. He aquí algunos consejos y sugerencias de suma utilidad a la hora de negociar.
A modo de introducción
- Negociar no es imponer nuestra voluntad e intereses; eso de nada serviría. Negociar
es llegar a un acuerdo satisfactorio entre las partes.
- El resultado de la negociación debe beneficiar a todos. Por ello, es un error gravísimo el intentar imponerse.
- Para alcanzar este acuerdo, el negociador debe prepararse. Tiene que conocer a fondo el tema (y derivaciones del mismo) que se discutirá; poseer un estado de ánimo sereno (control de nervios y ansiedad); ser adaptativo a nuevos escenarios, ideas y situaciones; poseer el don de la empatía (acercarse al otro) y estar seguro de sí mismo y de llegar a los resultados previstos.
- Debe conocer todo lo que pueda acerca de su interlocutor, y de la trayectoria, política y estrategias de su empresa.
- Tiene que tener presente sus niveles mínimos de conformidad (hasta dónde resignar en favor de un acuerdo)
- No obstante ello, debe establezcer niveles de exigencia que, una vez negociados y a la baja, sean siempre muy ventajosos.
- Hay que organizar la oferta o propuesta de tal manera que genere, a medida que se expone, un creciente interés. Reservarse además algún "As" en la manga para sorprender gratamente e inclinar la balanza a nuestro favor nunca está de más.
A la hora de sentarse a la mesa
- Cuando se siente a negociar, deje de lado sus emociones y cualquier preconcepto que se haya formado con anterioridad. Sólo entorpecerán su función. Abra su mente. Tórnese receptivo.
- Estudie el estilo, ritmo y forma de dirigirse de su interlocutor. Busque adaptarse a él.
- Escuche más que hablar. Escuchando se aprende; hablando, no.
- Conozca las necesidades y expectativas de su interlocutor, y deje que las exponga sin interrumpirle. Demuestre genuino interés por su enfoque de la cuestión (recuerde que comprender no es ceder sus objetivos, ni tampoco es debilidad; sencillamente, es tratar de entender al otro mirando el asunto desde su perspectiva. Esto es muy ventajoso a la hora de exponer nuestros propios argumentos)
- Pregunte de forma abierta ("¿Qué opina sobre tal punto?") para permitir que su interlocutor se exprese más ampliamente, y esté atento a posibles contradicciones, reparos u omisiones. Vigile su lenguaje corporal; los gestos dicen mucho si se sabe interpretarlos. Pregunte en forma cerrada (respuestas cortas, del tipo "sí o no") cuando desee verificar si van por buen camino ("¿Estamos de acuerdo en esto?")
- Resuma pensamientos y busque su confirmación; esboce pequeñas conclusiones. A medida que avanza la conversación, puede hacerlo mediante una fórmula similar a: "Entonces, esta cifra oscilaría entre... ¿estamos de acuerdo?"
- Exponga sus argumentos y puntos de vista de forma clara y segura (si usted no lo está, ¿cómo pretende que le crean?), apoyado siempre con ejemplos y datos contrastables. Utilice cifras fáciles de recordar; evite decir: "Son 8.923 clientes los que cuentan con nuestro servicio." Reemplácelo por "cerca de 9.000".
- Intente plantearse posibles objeciones o preguntas que su interlocutor podría hacerle al escuchar su oferta, y busque respuestas. Prepare varios argumentos, con sus correspondientes ventajas. Toda negociación tiene un margen de improvisación sobre la marcha, pero hay que tratar de asistir lo mejor preparado posible.
- Si su interlocutor es un directivo de alto nivel, evite aburrirle con detalles innecesarios; vaya al grano directamente. Ayúdese con gráficos y enunciados muy directos a la hora de exponer resultados a conseguir ("Con esta alianza incrementaremos nuestra participación de mercado en un 15%")
- Promueva siempre un ambiente distendido y afable. Pero si un interlocutor se torna agresivo, jamás pierda el buen temple. Recuerde que usted es un profesional, y como tal está representando a su empresa. Debe lograr un acuerdo y para ello está sentado en esa mesa. Si el acuerdo tarda varias reuniones en concretarse, no importa. Usted está preparado para ello, y además, sabe bien que eso puede suceder. Encolerizarse o responder airadamente sólo serviría para cerrar puertas. Distienda el ambiente, pregunte por la causa de tal actitud e intente llevar de nuevo las cosas a un tono cordial.
- A la hora de mostrar su oferta, destaque claramente los resultados que se obtendrán, y no insuma más tiempo del necesario al enumerar la manera de llegar a ellos.
- Si le comparan con la competencia, no caiga en el error de criticarla. Apóyese en las ventajas diferenciales de su oferta al contestar.
- Cuando surjan objeciones por parte de su interlocutor, dedique el tiempo que sea necesario a resolverlas satisfactoriamente. Busque e implemente soluciones. ¿Están todos de acuerdo? Entonces, siga adelante.
- Si le dicen: "El precio es demasiado elevado", destaque la calidad o la oportunidad de su oferta, o cualquier otra característica diferencial. No acceda a rebajar el precio; sólo conseguirá desprestigiar su oferta y hará pensar al interlocutor que, si no decía nada, usted pretendía cobrarle en exceso.
- Establezca con su interlocutor un margen de maniobras, o una banda sobre la cual centrarán la negociación. Busque acercar posiciones.
- No intente forzar un cierre determinado en la negociación. El mismo debe llegar como consecuencia natural, al estar las partes de acuerdo en su conveniencia. Pero una vez llegado a este punto, no tenga reparos en exponerlo abiertamente.
Un último consejo...
Los negociadores son personas que se llevan, luego de cada sesión, mucho más que algunos datos objetivos. Se llevan aprecio, simpatía o desprecio hacia su interlocutor. La inteligencia emocional juega aquí, como en tantas otras facetas de la vida privada y profesional, un papel importantísimo.
Pues no sólo aplicamos estrategias y una buena dosis de experiencia al intentar cerrar un acuerdo. Nos implicamos nosotros mismos. Por eso, y por otras cosas, la negociación se constituye en un arte que día a día podemos mejorar y acrecentar. Para beneficio de todos.

